Me moví a Japón, I guess


Para tomar esta foto, muchos japoneses pasaron corriendo y bajando su cuerpo. Muy cute.

Estoy en un hotel capsula en algún distrito empresarial de Tokio. Son casi las 12 de la medianoche pero mi laptop sigue marcando la hora peruana. He emigrado por a saber cuánto tiempo para realizar una maestría. ¿Me he vuelto completamente loco? Creo que nací así, por lo que no le doy mucha importancia.

Por cuestiones de privacidad, no diré la universidad ni la carrera en cuestión (ah re que se hacía el rey misterio) pero ciertamente es una relacionada a cuestiones políticas y económicas que tanto me gustan. Un proyecto que comenzó en pandemia, una idea que se incubó en mi momento más bajo mentalmente y que decidí usar en caso de que algunos proyectos personales "fracasaran".

Quiero hacer este artículo para tratar de lanzar los pensamiento que tengo sobre esto y tener mejor claridad mental sobre cómo me siento, pues todo el proceso fue tan abrumador que hasta ahora no he tenido un momento para sentarme y decir ¿Qué estoy haciendo? Así que comencemos por lo básico: odio mi vida.

Odio mi rutina y esa sensación de repetición que me ha tenido ausente de la realidad. Odio mi familia que durante 26 años no ha hecho nada más que violentarme y agredirme constantemente, tanto física pero, sobre todo, emocionalmente. Odio las costumbres de mi país y lo feo que es. Odio que mi personalidad no pueda tener validez en esa sociedad que me crio.

¿Podría crear una vida exitosa en Lima o cualquier otra ciudad del país? Seguro, pero siempre terminaría en el mismo lugar con los mismos problemas. Mi familia me arrastraría de alguna manera. Mi madre seguiría demasiado pendiente de mí. Mi personalidad se mantendría intacta.

Necesito cambiar

¿Japón es el adecuado?

No lo sé.

Esto es una apuesta. Una apuesta en la que estoy usando gran parte del dinero de retiro de mi madre, y del cual me estoy aprovechando injustamente.

Aprovechándome de la culpa de mi madre por no criarme 24/7 como le hubiese gustado. Me he aprovechado y le estoy quitando gran parte de ese jugoso monto de retiro que le está dando el gobierno.

Cualquier hijo en mi posición se hubiese abstenido de hacer tal proposición, pero yo necesitaba usar mi contexto para sacar provecho. Una ley que salió meses antes de la jubilación de mi madre y le dio un dinero que, si lo discutimos seriamente, le correspondía justamente, pero que de no haber ganado Castillo hubiese sido imposible. Lo que pase en adelante conmigo es en parte gracias a su gobierno y su bancada. Ojalá sea para bien.

La verdad cualquier país hubiese estado bien, pero mi lógica indicó que si no intentaba Japón ahora, con 26 años, no lo podría aprovechar al máximo.

Ir de vacaciones para probar tampoco era una opción. Era gastarme un dineral para volver al punto de inicio.

Si Japón no funciona, pues iré a otro país, aunque ahora sí con mi dinero.

El punto de inicio sería uno distinto y más accesible.

Mejoraría mi promedio para poder acceder a una beca de estudios.

Pero no volvería a Perú, al menos no para vivir.

Mi capítulo en ese país se ha acabado.

...

Siento que tenía que escribir mucho más, pero ahora el sueño me sigue ganando.

Realmente Tokio es una ciudad inmensa, donde se camina más de lo que estoy acostumbrado. Su sistema de trenes es asombroso, pero algo confuso. Algunas estaciones son feas en mi más sincera opinión, pero su función es increíble. El sistema de reciclaje y basura es confuso y molesto.

La ciudad está bella. Es gigante y limpia, sin embargo, siendo este mi penúltima idea, solo puedo confirmar lo que ya me olía de alguna manera: no es una ciudad para mí.

Estoy en un hotel capsula dirigido a japoneses. Habré visto al menos a 50 personas pasar por la recepción y no hay ningún extranjero, Yo soy el único. Solo hablo inglés con el staff. Con los demás, solo unas palabras básicas en demasía.

Algo que no me ha gustado es el ambiente. Todo es muy apurado y va muy deprisa. Todos los japoneses que vi parecen ir a mil por hora. Quizás para lo que vengo ahora, que es un momento de relax antes de que comiencen las clases, es demasiado. Pero tampoco me quejo demasiado. Ahora está bastante calmado, aunque ya pasaron la media noche y sigo escribiendo mientras carga tanto mi celular como mi laptop.

Mis conversaciones con japoneses se han dividido en 2: cajeros de tiendas y conbinis y con una cantante independiente en la estación de Akihabara.  Intenté que no me hablara pero fue imposible. En algún momento terminé tomándome una foto con un kirara jump junto con un monton de wotas y un canadiense cuyo anime favorito es Steins Gate. Hubo un momento muy incómodo cuando terminó lo que tenía que decir y nos quedamos junto con el extranjero sin decir una palabra, y ella quedándome mirando con una sonrisa, la verdad, algo aterradora. Vamos flaca ¡tu eres la que comenzó la conversación! ¡te dije en perfecto japonés que no sé japonés! Si me preguntan de que fue la conversación, me preguntó de qué país era, que hacía en Akihabara y qué anime me gustaba. Las respuestas: de Perú, a pasar el rato (asobu, aunque ella puso esa palabra en mi boca) y Bocchi the Rock. Dije eso porque justo la tienda al lado de la estación tenía una colaboración con ese anime.

Bueno, cuestiones aparte, y no intento ser creepy con esto. La recepcionista de este hotel es increíblemente linda. Aunque tiene una mascarilla, es innegable lo linda que es. Una coleta para abajo y dos "fangs" muy delgados junto con una cerquillo. ¿Estilo "Saber"? Delgada y de una piel muy blanca sin llegar a ser pálida. Cuando estaba llevando un pedido a un cliente hizo un saltito al costado cómo si en su momento dijera ¿Eh, doko? Creo que en ese momento fallecí temporalmente, pero tenía que mantener la compostura. Verla trabajar es bastante confortante. 

Esta descripción me lleva a una punto muy importante que he notado: ¡Las japonesas son increíblemente lindas! La recepcionista (quizás en adelante, recepcionista - chan) es bastante más bella que el promedio, pero cuando fui a Sensoji (un templo tradicional de Tokio) juro haberme enamorado a primera vista unas 20 veces. Es ridículo, y quizás no me hago entender, incluso puedo sonar raro, pero las fotos y la televisión no le hacen justicia a las japonesas con yukata. Son bellísimas. Una pena que no pueda decir lo mismo de los hombres. Muy pocos tienen realmente un cuidado personal básico, aunque tomen esta opinión de parte de un hombre hetero, que quizás es incapaz de admirar ciertos tipos de belleza.

Hay muchas más cosas que quisiera mencionar, pero quizás ahora no tengo las ganas ni el tiempo para hacerlo. Solo termino con que estoy llevando "tratamiento psicológico" obligado por mi madre. Naturalmente, le preocupa mi personalidad, así que siempre insiste en llevarme al psicólogo. Está muy convencida que tengo depresión. Sinceramente, no la culpo, pero nunca he sido diagnosticado con esa enfermedad, por increíble que parezca.

Lo que si tengo diagnosticado, aunque de manera más informal por parte de mi psicóloga, es ansiedad social. Básicamente soy Bocchi La Roca. De alguna manera, gracias a eso le pude recomendar Jaku Chara Tomozaki Kun y Bocchi The Rock. Una victoria, si me lo preguntan. En fin, la tarea de esta semana es pensar ¿Qué me motiva a cambiar? ¿Por qué ahora me comportaré de manera distinta? ¿Por qué ahora tomaré la iniciativa y me presionaré a comenzar conversaciones y sostenerlas?

Wow, realmente escribir estas cosas sí ayudan. Creo que una respuesta puede ser: porque quiero divertirme. Esta respuesta se me ocurrió mientras escucho Oddloop de Frederic. Quiero equivocarme y divertirme con lo nuevo que vaya a pasar ahora. Lo antiguo ya lo sé, lo que viene es un misterio y quiero afrontarlo de la forma más divertida posible.

Bah, suena cursi. Quizás luego madure la idea, pero es desde donde quiero comenzar.

Bueno, me voy a bañar. Cuando llegue a Kioto escribiré todo lo demás que dejé en el tintero. 

(PD: lo de que los japoneses no se sientan al lado de los extranjeros en mentira eh, todo el mundo se ha sentado a mi costado cuando pude sentarme, a ellos solo les da hueva sentarse al costado de cualquier persona por la razón más random posible. Luego elaboraré)

Comentarios