Liz to Aoi Tori y esos lazos de amistad
La amistad suele ser difícil para un tímido. La introversión siempre te aisla y es algo que no puedes controlar, de alguna manera quieres conectarte con los demás, pero una barrera te aisla de ellos, dejándote como un simple espectador a toda esa diversidad personas y relaciones que quizás nunca podrás alcanzar. He aquí donde entra uno de los puntos centrales de la película, la relación ya planteada en la serie de televisión y, acepto vergonzosamente, algo de mi vida: la mano de alguien que se preocupó por ti y de invitó a ese lugar tan extraño que es la amistad. Una ¿reseña? ¿análisis? de la película de la excelentísima Naoko Yamada, Liz y el pájaro azul.
¿Por dónde comenzar a hablar de este filme cuando sus virtudes terminan sobrepasando mi capacidad de síntesis? Una a la vez, pero es muy difícil cuando te hace todo bien y además logra tocar un tema que siempre tengo presente, o por lo menos gran parte del tiempo, porque forma parte de mí. Bueno, ¿que tal si comenzamos por ahí? El que escribe es alguien que ha pasado por el conflicto inicial de Mizore, tanto de la serie y, quizás un poco, de la película.
Siendo un niño muy sensible, tímido e introvertido era por lo menos difícil el hecho de hacer amigos; y es más, me generaba problema con algunos niños que se aprovechaban de eso. Recuerdo que una vez en ¿recreo? o creo que fue educación física, un niño bastante extrovertido y que hablaba con todo lo que se moviera me defendió, no sé si fue porque le caía bien o le daba pena, aunque creo que fue más por lo segundo, pero fue un momento bastante importante para mí que hasta ahora lo recuerdo. Lo conocía desde inicios de primaria, pero creo que fue a partir de ese momento que se formó la amistad como tal. Tuve algunos amigos que fueron y pasaron, pero por alguna extraña razón, seguí teniendo contacto con él, incluso hasta ahora.
Gracias a él decidí a que colegio cambiarme a mitades de secundaria, porque ante el miedo fracasar en socializar (otra vez), podía tenerlo a él como refuerzo, como alguien a quien pudiese recurrir. ¡También parecido a lo de Mizore! salvando distancias y matices, claro, porque aparte que el conflicto de Mizore va un poco más de la simple amistad, su dependencia también es algo más profunda y significativa de lo que alguna vez experimenté. Al final todo salió relativamente bien, logré consolidar amigos ya en 5to de secundaria gracias a cosas bastante ridículas la verdad jajaja, pero eso se contará en otra ocasión.
Llegado a este punto, creo que ya sé por dónde comenzar este escrito. Comprendo muy bien a Mizore, el lazo que logra con Nozomi es tan fuerte porque ella fue de las primeras y únicas que le brindó su amistad a pesar de no tener nada especial, o al menos sentirse así. Sin querer terminas en una relación de necesidad casi unidireccional mientras el otro tiene varios amigos con quien pasar el tiempo. Y es lo normal, como leí en un tweet hace tiempo, con algo de humor pero mucho de razón: a un tímido siempre le hará falta el extrovertido que te termina de "adoptar". Este es el tema inicial de Liz y el pájaro azul, que en un inicio coloca al introvertido como Liz, la persona solitaria que espera, y el pájaro azul, como ese ente extraño que llega a su vida y te la pinta maravillosa, pero que luego debe liberar.
Mizore es una chica que no ve más allá de Nozomi, y la película comienza mostrandote de forma espectacular la relación que estas dos personajes tienen (entraré en los detalles técnicos más adelante, que aún es muy temprano para deshacerse en elogios a Yamada). Algunos (muchos) pensarán que esta relación tan unidireccional de Mizore a Nozomi es un tanto tóxica y poco saludable, decidiendo su futuro a base de lo que su tan querida amiga quiera, hasta poco creíble, y quizás tengan razón, pero teniendo en cuenta lo que vivieron estos personajes y sabiendo yo lo que significa esas relaciones para personas tan introvertidas, lo veo más que factible y normal. Poco saludable, claro, pero comprensible hasta cierto punto.
Pero esta historia da un giro que siento haber visto antes, y es que esta relación de dependencia se termina invirtiendo (se me acaba de venir a la cabeza Drake y Josh jajajajaja no tengo cura), pero con un trato a la historia que parece hecho con una sutileza y pulso digno del cirujano más experimentado.
El conflicto inicia a partir de la elección del futuro de Mizore. Nozomi la arrastra a ir a la escuela de música y esta acepta, pero esto le traerá problemas a la flautista. Ella no cuenta con la habilidad de su tímida amiga y se dará cuenta de la situación por pequeños detalles que Yamada trae a la pantalla. La diferencia de atenciones será determinante para esto, que impulsará un resentimiento hacia su amiga y generará un cambio de decisiones en su futuro.

En paralelo, Mizore ampliará su visión sobre la relación que tiene con Nozomi, basada en su relación musical con la pieza que deben tocar en el concurso de bandas. Su profesora de música la invita a cambiar los roles, ella no es la Liz solitaria que era acompañada por el pájaro azul. Esto hacía que su interpretación de la canción no fuese la adecuada y la limite, ella no iba a dejar al pájaro azul salir, no iba a dejar que Nozomi la dejara, no podía destacar tanto en la pieza porque eso las separaría, la iba a encadenar por siempre para que se quede a su lado; pero ella debía ser el pájaro azul, tenía que comprender la posición de alguien quien tampoco quería separarse de su preciada amiga, pero no podía ignorar su voluntad de liberarla para que lograra seguir su propio camino, en un caso, el del pájaro que sigue la bandada hacia el cambio de estaciones, y el otro, la chica con talento musical que debía seguir su propio camino sin depender de esa persona tan especial que era Nozomi.
Mizore comprendió que en realidad, ninguna se quería separar de la otra, pero la distanciación con Nozomi era algo que debía pasar. Debía ser liberada.
La respuesta de Nozomi fue: "Dios, ¿por qué me enseñaste a liberarla de su jaula?" Ella había llegado a la misma conclusión. Tenía que dejarla libre.
En una de las escenas más fantásticas que vi en el año, Nozomi se enfrenta de manera más concreta a la realidad y visualiza la posición de dependencia en la que ha entrado con Mizore. La chica del oboe toma las riendas de la canción y por fin logra captar su escencia, pero a partir de posicionarse como el pájaro pintado en acuarelas que vuela por el aire libre y sin oposición alguna.
Mizore busca a Nozomi con la mirada pero no la encuentra. En esa habitación a la cuál Mizore había estado tanto tiempo viendo desde el otro pabellón a Nozomi es justo donde había escapado ella, bastante irónico pero acorde a la situación que se había invertido, aunque dicha inversión siempre existió, pero ni las protagonistas ni el espectador se habían dado cuenta.
Con Nozomi con muestras de haber llorado, se flagela con algo de verdad y algo de exageración: Mizore siempre fue fantástica con el oboe, muchísimo talento y esfuerzo detrás de él, pero siempre se limitó para estar en su misma línea y no dejarla atrás, debido a su dependencia. Pensó, inconscientemente, que postulando a la escuela de música junto con ella las igualaría, pero solo sería una farsa. Mientras sigue culpándose y rebajándose, Nozomi adopta una postura de inseguridad y baja autoestima, que solo refuerza lo que viene diciendo. Es curiosa la postura que usa, agarrándo el brazo contra el cuerpo, pero ni siquiera lo pone al frente, que es lo común, tiene tanta verguenza de sí misma que agarra su brazo por detrás para no dejar ver su debilidad y porque busca protegerse de alguien a quien ve superior a ella. Yamada cuida cada detalle con la comunicación no verbal.

Toda esta auto-flagelación de Nozomi no le hace mucha gracia a la persona que tiene enfrente. Comienza a decirle lo importante que es para ella, mientras Nozomi baja el brazo que agarra al otro en una muestra de "aflojar" su posición de que es de lo peor, da unas cuantas excusas en el camino, pero se nota a partir de su mirada la resistencia a saber lo importante que es para alguien a quien, de alguna manera, admira y envidia. Todas estas muestras también emanan un sentimiento de tristeza de Nozomi, que no merece esos halagos, pero entonces Mizore se abalanza contra ella y la abraza, un "daisuki no haggu" un abrazo de amor, de esos que, según Nozomi contó al principio, son abrazos que se le dedican a la gente que amas.
Ella queda pasmada, pero luego lo acepta poniendo sus manos las caderas de Mizore, como no queriendo levantar mucho los brazos, o quien pueda interpretarlo de otra manera. Sigue con los halagos, enumera todo lo que ama de ella, su liderazgo, su risa, su forma de hablar, sus pisadas, su cabello, todo de ella. Una declaración de amor. Nozomi responde: "Amo tu oboe". No quiere que siga, porque la hace sentir mal, culpable. Se pone a ver al techo, como buscando respuestas. Una pausa con música, que refuerza la atmósfera de la cantidad de sentimientos que se encuentran en el lugar. Nozomi se da cuenta de lo ridícula e inmadura que estaba siendo, ¿cómo puede hacer que Mizore le diga tantas cosas para que se sienta mejor? Ella la iba a tener como amiga siempre, solo estaba siendo egoísta, haciéndose sentir culpable cuando ella le significó a Mizore mucho más de lo que la limitó. Se ríe, le agradece y se retira. Escena siguiente, dos pájaros volando. Siente que la dejó libre.

La película te muestra la resolución natural a todo esto. Una irá a la escuela de música, la otra a la universidad. Caminos separados, una hacia el aula de música; la otra, hacia una mesa de biblioteca. Giran hacia el mismo lado, pero toman caminos diferentes. "Take Flight", Nozomi y Yamada dejan un mensaje que refuerza la resolución y el mensaje de la película. Cada uno debe tomar su propio camino, a pesar de las dependencias y lo que quieras a esa persona, pero personalmente no lo siento como algo romántico o exclusivamente amical. Es más, creo que cerrarlo en esos aspectos sería insultar el manejo en las relaciones que se maneja Yamada. Koe no Katachi no necesito de romanticismos para hacer una historia entre un hombre y una mujer sobre la redención, el perdón y el bullying. Ambas relaciones tuvieron algo de atracción amorosa, es verdad, pero es una característica circunstancial a la cantidad de sentimientos y emociones que rodean la relación sobre la que circula esta película, principalmente porque el conflicto no gira solo entorno a la admiración "unidireccional" de Mizore, sino a la frustración y envidia de Nozomi frente a Mizore. Así también, el pensamiento egoísta de que Mizore iba a estar solo para ella, que era un pájaro que nunca la iba a dejar, pero encontrándose con que Mizore podía llegar a tener amigas y dejándola en una posición desfavorable, porque a eso se le sumaba la frustración de no ser lo suficientemente buena para competir contra ella, debido a su increíble talento y dedicación, irónicamente impulsado para seguir acompañandola.
La relación conflictiva que se maneja en la película tampoco es tan compleja como para andar analizando mucho más a profundidad, pero tampoco lo necesita porque está teniendo a adolescentes como protagonistas. Tampoco es la más original en el mundo, pues relaciones de dependencia inversas también se ha visto, pero la sutileza y el manejo de ellas es algo que hace única a esta película.
Pero para terminar de analizar la parte final de la película, hay tres partes escenciales que me tienen ¿preocupado? o no sé, no las puedo descifrar bien. Primero, esa maldita mancha de pintura a dos colores al cuál no le encuentro significado exacto. Puede ser aduciendo al color del uniforme, representando la ¿juventud? pero no tendría sentido. Otra sería la relación principal, de Liz y el pájaro azul, pero solo hay azul y no ese color naranja que caracterizaría a Liz, y en todo caso de extrapolarlo a Mizore y Nozomi, ¿por qué estos colores? me sigue dando preguntas, pero como mínimo, la función que le dio Yamada a esta mancha irrelevante, fue sumamente impactante, ya contaremos más adelante el por qué. Luego está el "dame más tiempo" de Nozomi, que sinceramente, da un aire a la respuesta de una confesión (que podría interpretarse a lo que le dijo Mizore mientras la abrazaba, aunque el tema amoroso no era el principal en ese momento), como también podría ser una declaración de querer ser mejor. Los shiperos sabrán que elegir, pero yo lo dejo en duda, sobre todo por la respuesta de Mizore de seguir practicando el oboe. Okey okey, iba a escribir preguntándome qué demonios le dijo Nozomi cuando se volteó y Mizore la vio con una cara de sonrojo y asombro, pero es tan obvio que me siento un imbécil por no haberlo notado antes. "Daisuki". No hay otra opción, bueno, quizás sí la hay: "Mizore wa daisuki", pero por lo rápido que reacciona Mizore, creo que la primera opción es más factible. Nozomi se veía de muy buen humor, sin ninguna preocupación y con ganas de dejarse llevar. Un "te quiero" que cerraría con broche de oro la película, pero que Yamada quiso que pensáramos un poquito para descifrar qué es.


Siento que el post se hizo muy largo y los documentos que tenía sobre análisis corporal los dejé en mi casa, mala suerte la mía, pero quedará para una futura entrada analizando los aspectos productivos de este filme de forma más detallada. Aún así intentaré dar unos esbozos del impacto que la dirección de Naoko Yamada tuvo en la película, que debería ser total... su dirección siempre ha tenido características notorias, pero esta es como una huella dactilar. Una película con su esencia al 100%.
El montaje del principio es una de las principales razones por las que he comenzado a creer que separar la valoración de la obra es "escritura" y "producción" es una visión simplista y tonta de ver un contenido audiovisual, pues incluso el nivel de producción o el tipo que se quieran usar comunica y expresa más que lo que la historia o diálogos puedan mostrar. No es un simple decoro o accesorio. Claro, aquí lo hago por simple orden, pero ambas se confluyen y retroalimentan de alguna u otra forma. Es imposible no darnos cuenta del tipo de relación que tienen estas dos en los casi 5 minutos que dura el montaje: una líder extrovertiva y sociable junto con la tímida e introvertida chica que solo atiende a seguir con la cabeza gacha.
El secreto no tan secreto (?) de lo efectivo de este montaje se encuentran, de manera general, el sonido, visto de una manera general. Son tres capas las que tiene el audio de esta parte: primero, el silencio, ningún sonido de fondo extraño, personas hablando y u otra cosa por el estilo; segundo, los pasos. El sonido corto y constante de los pasos le da énfasis a la caminata de las chicas, la misma que muestra el montaje para definir sus personalidades; tercero, la música, pero no una música cualquiera, una música que va al ritmo de los pasos. Corta, constante, sin muchas capas, y simple. Solo llegando al final es que un sonido largo, pero con sonido constante y en ascendencia llega a tomar protagonismo, pero es porque la escena comienza a tomar otro aspecto: ese sonido largo se queda solo al momento de cambiar al pasado, el de secundaria cuando Nozomi le ofrece su amistad. La música acompaña la escena, pero nunca notamos ese sonido constante hasta que el corto desaparece. Cuando volvemos al sonido corto, ya hemos salido del flashback, y volvemos a lo habitual.
(Nota extra: acabo de revisarlo otra vez y sí existe un sonido de fondo en el montaje, pero aparece justo cuando Nozomi llega y es el cantar de los pájaros. Yamada, a usted no se le escapada nada).
De ahí está el movimiento corporal, bastante evidente a decir verdad, y las tomas que de forma seguida lo hacen de forma ¿binaria? ¿bidireccional? no sé, la cosa es que constantemente comparan las acciones de Nozomi con las de Mizore para contrastar lo diferentes que son, con tomas cerradas y al detalle que se quiere mostrar. Analizaría más, pero ello requiere de más espacio, tiempo y conocimiento (malditos documentos) que dejaré para más tarde.


Hay otras cosas que colaboran mucho para que ese montaje de haya dejado maravillado, pero son parte del todo de la película, y son los colores que se usaron. Predominó un azul claro no solo en la escena, sino en casi toda la película, difuminando y ablandando los colores iniciales de la serie de tv. Se hacía notar esa capa extra que le pusieron para que todo se vea más pasteloso y "blanqueado" como si estuvieramos viendolo todo a través de unos lentes ligeramente enpañados. Y es que ese es el objetivo de la película y la directora es mostrar una historia más blanda, inocente y dulce. Sin grandes trompetas, euphoniums, dramas profundos que generen peleas, ansiedad por un concurso... nada de eso. Todo esto se buscó para contar una historia de autodescubrimiento, amistad, dependencia y libertad.
Y como olvidar el cambio de diseños si estamos hablando tan bien del cambio de arte. ¿Por dónde comenzar? A primera vista, luce el simplismo. Ya no hay tanto detalle en el cabello, la piel, la ropa o incluso los ojos, aunque estos últimos sí lo conservan un poco. Las diversas tonalidades de colores desaparecen para darle paso a los colores apagados y planos. También se le resta iluminación, cachetes, volumen corporal, tamaño de ojos y salen del Molde de Diseños Kyoani™ para dar paso a un diseño sumamente sobrio y cuyo principal rasgo llega a ser el abundante trazado delgado y estilizado para darle una complejidad mínima y que no se sienta soso o barato.

La razón para el cambio es el mismo: cambio de temática requiere cambio de estilo. Si vamos a contar algo distinto, usemos una forma más acorde a este.
En contraste al azul dominante en la escuela, el cuento de Liz y el pájaro azul es sumamente colorido y brillante, aunque sin romper demasiado la paleta con colores tan fuertes. La totalidad de los fondos están hechos en acuarelas y con un diseño con el mismo molde, pero con colores más llamativos y distintos retoques en los ojos, incluyendo el detalle de bordes blancos que algunas series suelen utilizar (se me vienen a la mente cosas como Mikakunin de Shinkoukei o Plastic Memories). El contraste es claro y muestra a la perfección el mundo de cuento de hadas (haciéndo énfasis en cuento) que quiere dar a conocer.
Quiero hacer un paréntesis acá y es que en el minuto 18:36 de la película he encontrado en las flores el color azul y rosado, el que se hace presente al final en esa dichosa mancha. Justo después del primer encuentro entre Liz y el pájaro azul. Al parecer el tonto siempre fui yo, que no me di el tiempo para volver a ver la película y ver estos pequeños detalles que encuentras en una segunda mirada. Además, en el poster publicitario tiene un detalle muy lindo: A la izquierda Nozomi, la flor de color azul y el pájaro; a la derecha, Mizore, Liz y las flores rosas.


En otra oportunidad, encuentro lo mismo: Azul del lado del pájaro, rosa del de Liz. Entre otras teorias sacadas del bolsillo, ¿nadie notó el color azul de los ojos de Nozomi y el rosado de Mizore? Supongamos esto hasta nuevo aviso, porque mientras voy escribiendo más, voy encontrando nuevas cosas. Igual y no estoy redactando con la rigurosidad de un paper o investigación académica, escribo lo que me da la gana (?) pero con la intención de dar a conocer todo lo que pienso de esta bella película. Y bueno, volviendo de investigar otra vez... llegué a la conclusión de que, en efecto, se intenta representar a las protagonistas del cuento, pero teniendo en cuenta el cambio de roles en la película, tiene sentido que en no todos los promocionales se mantenga este patrón. Error de producción o hecho a propósito, seguro lo dice en alguna entrevista que aún no he buscado o no han traducido.
En fin, seguimos. Estaba hablando del arte, y creo que faltaría hablar del uso de las acuarelas y la pintura a mano en general. No soy experto en pintado, pero la cantidad de recursos que se usó en la película es bastante notable. No solo se usó para cada uno de los fondos en el cuento, sino que también tuvo la desfachatez de animarlo y hacerlo casi parte íntegra de la animación. Una macha de azul y rosado pudo lograr hacerme quedar pasmado frente a la pantalla y casi llegar a las lágrimas gracias al uso sensitivo auditivo - visual que Yamada le dio. Aislar la mente a través del sonido con una melodía muy particular, y mostrar de la nada un fondo blanco con una mancha de pintura para centrar la mirada y dar ese tiempo al espectador para que asimile lo que acaba de ver... o no sé, a lo mejor estoy diciendo piedras tratando de explicar la estrategia que usó Yamada para lograr tal escena, pero lo que sentí en ese momento es parecido a cuando me pierdo en mi mente y duermo despierto, pero habiendo contado algo tan emotivo antes, como procesando eso importante que te acaba de pasar, le da un plus y termina siendo como una especia que logra darle ese sabor especial a una comida con ya buenos ingredientes y buena preparación, pero que sin eso no lograría esa excelencia y buen cierre en el sabor, ese poco para hacerlo excelente, ese último detalle. Herramientas poco ortodoxas dentro de la industria de la animación, pero usadas por una directora con la calidad suficiente para volver la escena bastante memorable. Y sobre animación, uf, mejor no decimos mucho más, porque al final de cuenta es una empresa completamente saludable como Kyoto Animation haciendo una película con un presupuesto considerable, buen horario de trabajo y animadores dedicados.


El desarrollo del lenguaje no verbal es bastante bueno, y digo lenguaje no verbal porque sería sumanente injusto llamalo kinésica o lenguaje corporal, cuando va mucho más allá, no solo por el lenguaje de ciertos movimientos específicos que tienen su nombre pero no los tengo apuntados (malditos documentos x2), sino también por el uso de la cámara para resaltar el mensaje que se quiere dar. La parte de cuando Mizore le dice a Nozomi que quiere invitar amigas es sublime y tuve que parar el reproductor en ese momento porque me pareció muy divertido, intrigante y curioso, no solo por la técnica usada, sino porque en ese momento no hubiese esperado que ella reaccione de esa manera, siendo alguien tan despreocupada respecto a su relación con Mizore. Una mezcla de capacidad y solvencia audiovisual sostenida en característcas interesantes de los personajes.

He hablado de la importancia del sonido pero no de la música en específico, y hay que darle un cachito antes de terminar. La verdad, no es algo que sobresalga particularmente acá, y tampoco tiene por qué, pero siendo tan bueno en todos los aspectos, este debe ser el más débil. Está catalogado de cierta manera en que cada personaje y escena tiene su canción en particular, como Ririka o las partes del cuento. Me hubiese gustado más variación, pero quizás pedirle eso llevaría a que la inmersión se pierda ante tanta variedad de sonidos cual anime shonen o de acción. La verdad no lo sé, pero de alguna manera me hubiese gustado tener eso, variedad en música.
Y hablando de Ririka... ¿No la he ignorado durante toda esta entrada? jajajajaja, la verdad ni me acordaba de su nombre, pero ella es lo suficientemente relevante en esta historia para que al menos le dedique unas líneas. Me encanta su diseño, sobre todo en este formato, toda su personalidad se ve reflejada en su aspecto: medias holgadas a la mitad, chompa tan grande que le queda al nivel de las manos, un moño en el cerquillo, ojos caídos, boca ovalada y manos marca Kyoani™ que le suman ternura a su ya relajada y encantadora personalidad. Una pena que en el diseño original pierda casi absolutamente todo lo que dije y se vea como una moeblob del montón. No me quiero ni imaginar como quedará con la voz de la película.

![]() |
| Guía 101 de cómo arruinar un diseño |
Una cosa más que me olvide... ah sí, bien feo el cgi de la manta para piso, no me acuerdo si en el anime lo animaron así de mal (que parece hecho con alguna herramienta de After Effects) pero creo que pudieron hacer algo más con esa parte.
Me esforzaría en hacer una conclusión bien bonita a todo este análisis de la película, bastante desordenado a decir verdad, pero solo concluiré con una última pequeña corrección que tengo en mente y me he dado cuenta: en realidad la temática de la obra sí es original, porque no solo es que su tratamiento bastante detallado, es que la temática no es solo "tu me necesitas más de lo que yo te necesito", sino una más complicada y profunda. El de dos chicas que buscan, al final de cuentas, depender una de la otra a través de la música, acoplándose a una historia de cuentos de hadas y una canción en el que se logran simbolizar la independencia que necesita una de la otra, y así lograr una resolución muy significativa y satisfactoria.



Comentarios
Publicar un comentario